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CASTELLANO / MADRILEÑO – MADRILEÑO / CASTELLANO

Que España es un país de múltiples nacionalidades, nos va quedando claro después de la marea del Estatut. Que en la Península Ibérica se hablan múltiples lenguas, es algo que todos sabíamos. Ahora bien, que el madrileño fuera una de ellas es algo que desconocía.

Hasta ahora, sólo identificaba al madrileño como un acento. ¿Quién no ha oído alguna vez un "eg que"?. Oir a José "Pepe" Bono es una muestra de ese acento. Pero no, el madrileño va más allá y es un idioma en sí mismo. Además un idioma fácil de asimilar; tanto que antes que tú creas ya lo estás utilizando.

Veamos un clarísimo ejemplo viendo un texto en castellano de una pureza exquisita y su correspondiente traducción al madrileño:

UNA BONITA MAÑANA (En Castellano)

Abrí la persiana y la luz del Sol irradió toda mi habitación. Alzé mi vista al cielo y me quedé obnubilado viendo la claridad del cielo. Sin duda era una mañana hermosa para ir a trabajar.

Como era cotidiano, me dispuse a ducharme. Esta vez lo tuve que hacer con agua fría pues el agua caliente se había estropeado. ¿Qué se le va a hacer?. Después de ese inconveniente me dispuse a desayunar viendo en la televisión las primeras noticias del día. Ese día hubo una que me sorprendió y no muy gratamente: Florentino Pérez había dimitido de su cargo al frente del Real Madrid Club de Fútbol. Los últimos actos de indisciplina de algunos de sus jugadores, en particular de Ronaldo, habían precipitado su decisión. ¿Qué se le va a hacer?. La vida sigue.

Bajé a la calle y en cuanto puse el pie en la calle, pisé las heces de un perro. La vida dio que había un jardín cerca y me pude limpiar la suela de mi zapato izquierdo. No le dí más importancia y me dirigí hacia el paso de peatones que tenía a mi izquierda. Iba a cruzar pero tuve que desistir de mi idea porque un conductor no me había visto y no paró. Se conoce que tenía prisa. El pobre llegaría tarde al trabajo.

Llegué al Metro y enseguida me dí cuenta de la cantidad de gente que entraba a trabajar a la misma hora que yo. Es sorprendente la cantidad de personas que pueden entrar en un convoy de Metro.Ni te lo imaginas. De acuerdo, no puedes estirarte pero hay cosas peores que te claven un brazo en tu barriga o que huelas la axila del tipo que tienes a tu derecha. Total ¿qué se le va a hacer si todos tenemos la misma hora de entrada? Si al menos fueran escalonadas...

Salí de la boca del Metro y la claridad se había tornado en oscuridad. Las nubes amenazaban tormenta. A pesar de todo seguro que hoy iba a ser un gran día.

UNA BONITA MAÑANA (En Madrileño)

Sonó el degpertador. ¡Vamos, no me jodas! Otra vez a trabajar. ¡Qué puto coñazo!. Subí la persiana y el solazo me dejó cegado. Estaba todo degpejado, agígque tenía que hacer una rasca que te cagas.

Medio ciego y medio sonámbulo me fui hacia el váter a pegarme un duchado. Venga a egperar que saliera el agua caliente, y la puta de ella no salía. Vamos, yo lo flipaba con la rasca que hace en la calle y yo duchándome con agua fría. No me jodas... Más cabreado que Jiménez Logjantos en un mítin del PSOE enchufé la tele mientras me comía un Colascao. Me quedé de piedra, colega. El Florentino se piraba del Madrid. La culpa la tenía el jambo ese de Ronaldo. Y encima va su colega el Roberto Carlos y dice que le da igual. Yo lo flipo, tronco.

Superpillado de tiempo bajé a la calle, que ya llegaba tarde al Metro. Y voy y piso una cagarruta que me apuegto el cuello, colega, que es del cacho perro, que ni es perro ni ná, del jambo del vecino. Me la limpié en el verde ese que hay al lado del portal y no quedó superlimpio porque tenía prisa. Me puse a cruzar la calle y por poco un colega no me lleva por delante. Me dio un susto que te cagas. Me cagué en su puta madre y en todo su paentesco. Y encima el jambo, va y me hace una sardineta. ¡Vamos, no me jodas!

Menuda movida cuando llegué al Metro. Allí egtábamos 40 y la madre porque venía un tren con retraso. Me cago en Gallardón y en Espe y sus regpectivas madres por dejar Madrid como una topera. Cuando llegó uno casi me pego con un colega, tronco, que se me quería colar. Le dí su merecido dentro clavándole mi brazo en su barriga. Lo que paso es que al cabrón de él le olía los alerones que no veas, así que no sé quien acabó peor. En cuanto pude ahuequé el ala de allí porque entre tanto sobaco me estaba poniendo supermal, colega.

Total, que salí de la boca del Metro. Y estaba cayendo una que te cagas. Venga a llover y yo sin paragüas. Vaya puto día que me iba a tocar vivir.

1 comentarios:

No me he fijado si hay laismo en la parte madrileña, para mi es la principal caracteristica, en cada parte de España hay fallos característicos pero distintos, es curioso.