SlideShow

Join The Community

Premium WordPress Themes

Search

UN AÑO MÁS O UN AÑO MENOS


Una vez más arrancadas todas las hojas del calendario, llega la fecha indicada. El momento de realizar balance, analizar de dónde se viene y pararse a pensar a dónde se va.

Puede que, con la perspectiva del tiempo, se piense que los primeros años no son relevantes, pero el ser humano es competitivo por naturaleza y siempre se está planteando retos para poderlos superar. El primer reto en la vida es poder andar y comunicarse. Este es tan sólo el principio de todo un proceso que culmina con la independencia personal. Y es en la culminación de este primer proceso cuando todo chirría.

Porque ahí surge la gran pregunta. ¿De verdad el ser humano llega a ser independiente? Hay dudas al respecto. Desde nuestro punto de vista, lo que se crea a ciertas edades es otro tipo de inter-dependencias, no tan centradas en el ámbito familiar (este lazo nunca se rompe) pero sí igual de férreas. Y a determinadas edades, la línea que separa una dependencia de otra está muy difusa.

Quizá por las circunstancias que nos tocó vivir, donde conseguir ser independiente económicamente cuesta “sangre, sudor y lágrimas”, los vínculos familiares se estiran como un chicle y se solapan con los no familiares. Y claro, como el ser humano a parte de evolutivo es un ser acomodaticio, piensa que comportarse como el “rey de la casa” será su sino hasta el final de sus días. Pero quizás no ha parado a pensar que su familia lo que quiere es echarle con “cajas destempladas”.

Total, que se puede uno encontrar a una edad ya madura sin haber si quiera comenzado ningún proyecto vital, sin empezar a andar el camino para dejar rúbrica de su existencia, sin tener responsabilidades sobre otras personas y lo que es peor, viendo que muchos te adelantan por la derecha y se pierden en el horizonte sin esperarte.

Es ahí donde entra el vértigo y, a modo de luz al final del túnel, repasas tu existencia hasta ese momento y te formulas la famosa frase: “Mis padres a mi edad ya…” Respiras hondo hasta que se te pase la taquicardia y concluyes que esto es un proceso donde todo fluye y donde cada cosa llegará en su (lejano) momento. O eso esperas.

7 comentarios:

¡Me has dejado de piedra! No me lo esperaba para nada, porque en el último año he tenido muy abandonado el blog. ¡Jo, que ilusión!

Muchísimas gracias y muchísimas felicidades para tí también.

Un besazo bien grande.

Hola. Uno más o uno menos, poco cuenta. Lo que cuenta es para qué. No te importe el ritmo de los demás, que cada cual tiene su historia. Me gusta como te metes en la filosfía de lo cotidiano y lo trascendente al mismo tiempo. Enhorabuena.
Me quedo!!!
Te invito a conocer mis blogs. Me encantará verte por alli.
Un abrazo desde Ciudad de Bs. Aires

No sabes hasta que punto me siento identificado con el texto que has escrito... ¡menudo bofetón! Un saludo

Entiendo que es tu cumple o sólo que va acabando el año?felicidades igualmente por haber llegado hast aaquí,sea donde sea y por sacar fuerzas para continuar este camino.Aunque a veces nos parezca que vayamos unos pasos por detrás( nuestros padres a esta edad ya...) es sólo que cada uno lleva su ritmo, sólo hay que disfrutar cada paso.
Un besazo!!

¡ felicidades!

yo creo que nunca llegamos a ser 100% independientes... pero también pienso que sería muy triste serlo.

Pues sí, los proyectos son los proyectos pero bueno, nunca se sabe con qué rapidez se pueden convertir en realidad o aparecer nuevos retos o vete a saber, cuantos más años se cumplen más cosas se pueden hacer, al menos de momento jejeje

Es verdad, cómo ha cambiado la vida, los ritmos, las relaciones humanas... y en el paso de pocas generaciones.

De hecho, conceptos como infancia o juventud son relativamente nuevos. Hace no tanto, los niños eran trabajadores bajitos y los jóvenes, hombres en ciernes. Hoy es al contrario, los hombres y mujeres ya adultos tienen (a veces por acomodo, como bien apuntas, otras por obligación) roles infantiles.

Interesante reflexión la de esta entrada ;)