SlideShow

Join The Community

Premium WordPress Themes

Search

LOS PASOS PERDIDOS


Nunca se añora tanto algo como cuando ya no se posee. Nunca se siente tanto la distancia como cuando ésta se ha transformado en olvido. Nunca se echan de menos las ocasiones perdidas como cuando las expectativas de futuro se evaporan en el presente.

Tan claro está que el presente no se puede hipotecar con decisiones no tomadas en el pasado, como que dicho presente no deja de ser un punto entre la ilusión y la añoranza. Por eso, se debe asumir que nuestros actos pasados moldean nuestra personalidad, para bien o para mal, y que estos actos son sobre los que nos basaremos para tomar decisiones de cara al futuro.

Y es que todavía no ha venido nadie del futuro para decirnos qué nos va a acontecer y por tanto, hemos de cimentar nuestra existencia sobre experiencias pasadas. Aunque digan lo contrario, nadie toma decisiones a la ligera y sin pensar. Todo el mundo, absolutamente todo, se basa en experiencias para seguir adelante. El temor a lo que nos pueda pasar hace que avancemos siempre con una red por debajo por muy funambulistas que seamos.

¿Cómo saber que se tomó la decisión correcta en el pasado? Poco importa eso. Si se hizo algo, algún motivo, de mayor o menor peso, habría. Es peor haber pensando en hacer algo y no atreverse a hacerlo. Esconder los sentimientos por ser un cobarde y no querer asumir las consecuencias Esa sí que es una ocasión perdida, un paso perdido hacia ninguna parte, hacia un incierto futuro.

4 comentarios:

Creo que solo puedo decir: CHAPÓ.
Estoy totalmente de acuerdo, soy de las que cree que la pasión está en el riesgo, además.
Un saludo desde el Efecto lupa :)

Soy uno de esos cobardes de ocasiones perdidas, y no sabes cuánto me arrepiento de ello. Nuestro presente es en gran medida la consecuencia de nuestro pasado, y no hay nada más martirizante que la pregunta: "¿Qué habría pasado si..."?
Excelente post para releer y reflexionar sobre ello.
Saludos decadentes.

Pues sí, es mejor hacer algo y estrellarte que no hacerlo y no saber si podría haber sido un gran acierto. Y no, no es hacer las cosas a lo loco pero sí hacerlas si se creen que de verdad es lo que se quiere hacer y con ello no se molesta especialmente a nadie.

Cuanto miedo dan los "futuros inciertos" cuando solo puedes pensar en lo que no hiciste en un pasado y que habría pasado si "hubieras hecho esto o lo otro"...